5 preguntas sobre la consulta al ginecólogo

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Las dudas más frecuentes sobre las visitas a los ginecólogos.

 –¿A qué edad debe ser la primera consulta al ginecólogo? 

–No hay edad, hay etapas. La primera es cuando comienzan los signos incipientes del desarrollo puberal. La pubertad es un proceso de crecimiento y desarrollo en el que las niñas adolecen, se angustian ante la transformación del cuerpo de niña a mujer, esto se da entre los 8 y los 12 años. Habitualmente el primer signo de desarrollo puberal es la aparición del botón mamario. Posteriormente aparece el vello púbico y axilar. Desde que comienza el primer signo puberal y llega la primera menstruación trascurren alrededor de dos años. Creo que es un momento muy oportuno para la primera consulta: le permitirá conocer al médico y despejar la idea de que la consulta al ginecólogo es algo agresivo. Se le explicará a qué se deben los cambios que está experimentando y los que deberá esperar a partir de ese momento; se le enseñará a conocer su ciclo menstrual, lo que significa regularidad, entender la etapa ovulatoria y posibilidad de embarazo. Es recomendable que exista un espacio y momento a solas con la adolescente para que despeje dudas que no se atreve a manifestar en compañía. Eso también servirá para detectar conductas de riesgo y, con ello, promover una adecuada relación médico-paciente. En una segunda etapa, aconsejo que consulte cerca del inicio de las relaciones sexuales para acordar un método anticonceptivo, con el objetivo de prevenir enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados. Si no ha tenido su iniciación sexual hasta los 20 años, esa es la edad más adecuada para empezar los controles periódicos.

–¿Hay algún mes recomendable para el chequeo anual? 

–El chequeo ginecológico anual es un conjunto de acciones y procedimientos sistemáticos y periódicos, destinado a la prevención, diagnóstico y tratamiento. No hay un mes especial para hacerlo, lo importante es que la paciente respete la periodicidad recomendada por su ginecólogo.

–¿Qué enfermedades se pueden evitar o qué beneficios se obtienen con el control anual? 

–El control anual permite:

Prevenir y detectar alteraciones del aparato reproductor.

Detectar precozmente el cáncer genital y el cáncer de mama.

Aclarar dudas sobre anticoncepción, planificación familiar, cuidados y hábitos higiénicos del aparato reproductor.

Detectar patologías que no hayan provocado síntomas.

Mantener la fertilidad y evitar las infecciones de transmisión sexual.

El cáncer de cuello de útero y el cáncer de mama constituyen una de las principales causas de muerte en la mujer. Tanto las mamas como el cuello de útero son de fácil acceso para su estudio, lo que permite detectar lesiones iniciales o, inclusive, lesiones previas al desarrollo del cáncer.

–¿Qué recomendaciones hace para la higiene íntima femenina? 

–En la zona perineal viven microorganismos de manera natural y sin causar daño. Una flora vaginal sana mantiene un pH ácido (< 4,5) que es desfavorable para el crecimiento de patógenos y previene infecciones vaginales.

Las duchas y los desodorantes o jabones con mucho perfume o muy cáusticos alteran la flora vaginal y predisponen a las mujeres a desarrollar infecciones, alergias o irritación de la piel y mucosa vulvar. La higiene debe ser solo externa –de adelante hacia atrás– y que de ningún modo debe lavarse internamente la vagina. Es recomendable usar ropa íntima de algodón y evitar aquella de pequeño tamaño para uso diario porque no que alcanza a proteger toda el área vulvar, que queda así expuesta o sin protección. Los protectores diarios deben usarse en situaciones especiales ya que aumentan la humedad, las toallas higiénicas no deben tener perfumes ni aditivos y si utiliza tampones cambiarlos cada tres o cuatro horas y no usarlos para dormir. Muchos productos son de venta libre, pero el consejo debe provenir del ginecólogo.

–¿Hay alguna enfermedad que impida realizar el chequeo? 

–En general la mayoría de las pacientes pueden ser chequeadas. Existen situaciones especiales, como el caso de algunas discapacidades físicas o mentales en las cuales se evalúa la estricta necesidad según el caso. A pesar de esto siempre es preferible llegar a la consulta de alguna manera para que el profesional tenga la posibilidad de prevenir o tratar.

La Voz del Interior

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